28 de junio de 2011

Aprobada protección de datos personales

La Prensa Libre de hoy informa que la Asamblea Legislativa ha aprobado, en segundo debate, el proyecto de "Ley de protección de la persona frente al tratamiento de sus datos personales". Ahora deberá ir al Poder Ejecutivo para su definitiva sanción, publicación y entrada en vigencia.

27 de junio de 2011

Programa sobre Estado laico mañana en "Desayunos" de Radio UCR

Recibí una amable invitación para participar el día de mañana (martes 28) en el programa "Desayunos de Radio Universidad de Costa Rica", en el que se hablará acerca del tema de la necesidad de un Estado laico para nuestro país. El programa se transmite a las 7:00 a.m. y se puede escuchar en las frecuencias 870 de AM o bien 96.7 de FM. También se puede seguir en vivo por Internet. Quedan cordialmente invitados(as).

Nota posterior: la grabación de audio del programa se puede escuchar aquí, o bien se puede descargar en formato mp3 (28/6/2011).

26 de junio de 2011

Libertad de expresión e Internet

Declaración conjunta sobre libertad de expresión e Internet, emitida por el Relator Especial de las Naciones Unidas (ONU) para la Libertad de Opinión y de Expresión, la Representante para la Libertad de los Medios de Comunicación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la Relatora Especial de la Organización de Estados Americanos (OEA) para la Libertad de Expresión y la Relatora Especial sobre Libertad de Expresión y Acceso a la Información de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP).

18 de junio de 2011

La sabiduría de quien sabe que pronto morirá

De acuerdo con una enfermera experta en cuidados paliativos, los cinco sentimientos que más frecuentemente expresan los pacientes terminales son:
  • Quisiera haber tenido la valentía de vivir una vida fiel a mi mismo(a), no a lo que otros esperaban de mi.

  • Desearía no haberme entregado tanto al trabajo.

  • Desearía haber tenido el valor de expresar mis emociones.

  • Quisiera haberme mantenido en contacto con mis amigos(as).

  • Quisiera haberme permitido ser más feliz.
Importantes lecciones de vida: "Regrets of the dying".

17 de junio de 2011

Benemeritazgo y exención de impuestos para Aldeas Infantiles SOS

En el mismo Alcance a La Gaceta que mencioné en la nota anterior aparecen otros dos proyectos de ley que, por el contrario, me producen una gran satisfacción y que espero que obtengan aprobación legislativa pronta. Se trata de los expedientes N° 18.053 y 18.055, que son iniciativa de un gran número de señoras y señores diputados de múltiples partidos políticos. El primero procura una "Declaración de benemeritazgo en servicio social para Asociación Aldeas Infantiles SOS Costa Rica", mientras que el segundo propone la exoneración de los impuestos territorial y de bienes inmuebles para esa misma entidad.

Asociación Aldeas Infantiles SOS Costa Rica es una organización con la cual colaboro desde hace varios años, por medio de un donativo fijo mensual que invito a todas y todos los visitantes de este sitio a realizar también, obviamente que dentro de sus posibilidades. Como lo explica su sitio web:
"Aldeas Infantiles SOS es la Organización No Gubernamental que trabaja con el tema de la niñez más grande del mundo con un modelo familiar único de atención. Es una organización privada, sin ánimo de lucro y con vocación mundial. Es independiente de toda orientación política y religiosa.

Es miembro de la UNESCO y tiene un asesor permanente en el Consejo Económico y Social de la ONU.

Trabaja según el espíritu de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del Niño y promueve en todo el mundo los derechos de las personas menores de edad."

10 de junio de 2011

Esos temidos exámenes...

Hace unos meses, cuando cumplí los 50 –consciente de que me encuentro, como dice la canción, parado sobre la muralla que divide la primera de la que espero que sea la segunda mitad de mi vida– me propuse alcanzar ciertas metas en el transcurso de este año; unas grandes y otras menos. Viéndolo ahora en retrospectiva, la parte de subirme a la montaña rusa “Hulk” en Orlando con mi esposa e hijos no figuraba en la lista original; pero ya que lo hice –y allí está la foto, con cara de terror incluida, para probarlo– puedo mentir que sí. Tampoco estaba comenzar a practicar el yoga, pero como una de las metas era hacer más ejercicio físico, digamos que esa también la puedo tachar.

Mucho menos divertido que lo anterior, me había propuesto realizarme dos exámenes médicos muy propios de esta edad: colon y próstata. Sí, ya sé: el tema es muy personal y dudé mucho de escribir aquí al respecto. La simple mención del examen de próstata basta para hacer que muchos hombres, normalmente valerosos, salgan gritando despavoridos. Pero al final me decidí a hacerlo, por una cuestión de responsabilidad social. Las estadísticas dicen que el cáncer de cualquiera de esos dos órganos está entre las más significativas causas de mortalidad en nuestro país, por lo que importa aumentar la conciencia al respecto. Y en el caso particular de la próstata, creo que todos los hombres deberíamos aprender a hablar con naturalidad del tema, desterrando ese arraigado tabú que sin duda va de la mano de una masculinidad mal entendida.

Claro, tampoco soy masoquista ni voy a mentir al respecto: la verdad es que ninguno de los dos exámenes es especialmente grato. Los dos son practicados por la misma vía. Dejémoslo así.

Lo propio para un autodiagnosticado Asperger como yo era tomarlo todo como una experiencia educativa e investigar lo más posible con antelación. Lo que aprendí fue muy valioso. En el caso del colon, supe que debía considerarme como parte de un grupo de riesgo, debido a ciertos antecedentes familiares, por lo que practicarme el examen hasta la edad de 50 de hecho que ya era bastante tardío. En mi caso, hubiera sido mejor a los 40, diez años antes de lo recomendado para la población en general. Y dicho y hecho: la colonoscopía reveló un número de pólipos que, si no hubiese hecho nada al respecto, tendrían alta probabilidad de convertirse a futuro en malignos. La doctora –sí, el examen me lo hizo una mujer, cosa que tampoco debería inquietar a nadie a estas alturas– procedió a removerlos, de modo que el peligro fue conjurado. Pero ahora sé que en los años venideros debo mantener la guardia en alto, pues podrían volver a aparecer otros que habrá que ir eliminando como si fueran comandos terroristas infiltrados.

Con respecto a la próstata, el chequeo incluye hacerse un examen de antígeno prostático (PSA). El mío salió bien, pero aprendí que esto puede ser engañoso, ya que los resultados deben ser interpretados en el contexto de otras pruebas. El error crítico aquí es confiarse solo en el nivel de PSA y evitar la revisión médica. Esto último es a lo que tantos hombres temen, por lo que opino que valdría la pena hacer algo por incentivar este control. Quizás el Ministerio de Salud o la CCSS podrían hacer una campaña pro exámenes de próstata, en la que figuras masculinas reconocidas aparecieran diciendo algo así como “Yo también me hice el examen”. En mi caso, la valoración médica confirmó que, por fortuna, todo anda bien.

Naturalmente, estoy más convencido ahora que antes de que era importante cumplir con estas metas de salud. Aunque es obvio que de algo habré de morir algún día, espero que ocurra bien entrada esta segunda mitad de mi vida. Podría ser de infarto en alguna montaña rusa. Pero hasta donde de mí y de la ciencia médica dependa, no será de cáncer de colon o de próstata.